Autopublicación: también en la literatura infantil

En la Feria del Libro de Bologna sucedió un hecho que pasó bastante desapercibido pero que es un fiel reflejo del momento actual que transita la industria editorial y su relación con las nuevas tecnologías. Toontastic 3D fue el producto que recibió el Bologna Ragazzi Digital Award, premio que se entrega desde el año 2012 en esta feria a la innovación en la literatura infantil. ¿Cuál es la particularidad de esta ocasión? ¿Por qué debería importarnos tanto?

En primer lugar, porque la empresa premiada detrás de este proyecto no es ni más ni menos que Google, con todo lo que ello significa. De alguna forma simboliza la ausencia que está dejando el sector editorial a la hora de pensar proyectos innovadores en torno a la lectura, y cómo este vacío comienza a ser completado por empresas que provienen de otros sectores. No solo es el caso de Google. Vemos emerger día a día decenas de emprendimientos tecnológicos en todo el mundo relacionados con la lectura en formato digital, que no parten de iniciativas del propio sector. El segundo aspecto es que se trata en realidad de una plataforma pensada para que los niños generen historias, y no una historia en sí misma. Diríamos, una plataforma de autopublicación infantil, en la era en la que la autopublicación se está consolidando como uno de los fenómenos más disruptivos en el ecosistema editorial (en muchos mercados ya representa al menos un quinto del negocio total). Y el tercer elemento es que el resultado final de las publicaciones que se generan con la plataforma son pequeños cortos animados en 3D, sin texto alguno, nada que parezca (a priori) más alejado de un libro infantil o de un producto editorial.

Extracto de la nota 12 conceptos claves para comprender el cambio de paradigma en la industria editorial publicada por Daniel Benchimol en Medium.
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China se aparta de los parámetros de calidad occidentales

Los ministerios de Educación, de Ciencia y de Tecnología de China han publicado conjuntamente un documento destinado a reducir la “dependencia excesiva” en los documentos de Science Citation Index (SCI) para promociones académicas, ofertas de trabajo y asignación de fondos de investigación.

Es probable que el cambio conduzca a una caída en las publicaciones internacionales, que en los últimos años vieron a China ascender rápidamente para convertirse en la segunda en el mundo en trabajos de investigación publicados en revistas internacionales, solo por detrás de los Estados Unidos.

El alejamiento de la publicación internacional también podría hacer que algunas universidades chinas caigan en los rankings mundiales de educación superior, que dependen en gran medida de citas de publicaciones internacionales, dicen los expertos.

“Las universidades han prestado demasiada atención a SCI y algunas han hecho que tener una gran cantidad de documentos de SCI sea su máxima prioridad”, según las nuevas directrices ministeriales emitidas la semana pasada. El SCI, propiedad de Clarivate Analytics, cubre más de 9,000 publicaciones.

“El documento tiene como objetivo revertir el fenómeno de la supremacía de SCI, ampliamente considerado unilateral, excesivo y conocido por su distorsión de la información…”

El presidente Xi Jinping en 2018 dijo que los estándares académicos en las instituciones de educación superior no podían ser guiados significativamente por ideas o estándares occidentales, y enfatizó que China debería tener sus propios estándares y normas, no sujetos a normas internacionales. Los ministerios de Educación, Ciencia y Tecnología han tardado dos años en desarrollar un documento más detallado.

Las nuevas pautas también son específicas acerca de no usar índices relacionados con Science Citation Index en las clasificaciones universitarias o disciplinarias, en la adjudicación de títulos profesionales, la contratación de maestros, la evaluación del desempeño de un maestro o la asignación de recursos. Las universidades tienen prohibido utilizar las citas de SCI como condición previa al reclutar personal. Las instituciones académicas ya no pueden recompensar a las personas y los departamentos basándose solo en los documentos de SCI. El gobierno central establecerá un sistema chino de “índice de citas científicas con características chinas e influencia internacional” y alentará la publicación de artículos de investigaciones financiadas por el estado en revistas científicas y tecnológicas nacionales de alta calidad.

En los campos teóricos sin aplicaciones inmediatas, los científicos solo necesitan producir “como máximo cinco trabajos representativos para demostrar su valía, y al menos un tercio de sus trabajos deben publicarse en revistas chinas, si desean solicitar financiación o premios a nivel nacional “.

Nuevo sistema de evaluación

El nuevo sistema de evaluación, cuyos detalles aún deben hacerse públicos, recompensará a los científicos por la innovación, la contribución de su investigación a la sociedad o la economía, o por moverse “fuera de la corriente científica occidental”.

“Para la investigación en disciplinas básicas, la evaluación debe centrarse en la originalidad y el valor científico de los trabajos de investigación, no en el número de trabajos de SCI”, según las directrices. “La investigación de aplicaciones y la investigación en innovación tecnológica deben centrarse en la contribución real de la investigación en la vida real, no en la cantidad de artículos publicados”.

Extracto del artículo China shifts from reliance on international publications publicado por Yojana Sharma el 25 de febrero de 2020 en University Word News.